
Ha pasado una semana desde nuestro arribo al Perú… no ha sido simple decantar lo que nos está sucediendo… Nos encontramos de frente con la realidad… con nuestra actual realidad, nuestras miradas y complicidades no eran capaces de disminuir en cierto grado el temor, la angustia e inseguridades que nos abordaba ante las expectativas sobre nosotras y la pega…
En nuestro día en Lima, entre carros y trámites, recargamos energías, com
enzamos nuestra entrega a esta decisión sin fronteras…
Y de pornto, sin darnos cuenta, nos vimos rodeadas del verde calmo, tranquilo y esperanzador que Lamas nos entregó desde el primer momento, el paisaje que nos dejó sin palabras, que nos apretó la guata de emoción, nuestro desafío está frente a nosotras… y así, con la finalidad de conocernos y (re)conocernos como equipo, comenzamos aquellas tertulias, sustentadas desde la honestidad de nuestro ser…
enzamos nuestra entrega a esta decisión sin fronteras…Y de pornto, sin darnos cuenta, nos vimos rodeadas del verde calmo, tranquilo y esperanzador que Lamas nos entregó desde el primer momento, el paisaje que nos dejó sin palabras, que nos apretó la guata de emoción, nuestro desafío está frente a nosotras… y así, con la finalidad de conocernos y (re)conocernos como equipo, comenzamos aquellas tertulias, sustentadas desde la honestidad de nuestro ser…

Dentro de nuestra pequeña travesía hablamos de un bautizo, que se dio en una mesa rodeada de manos y mangos y en un camino completamente embarradas para llegar a nu
estro destino… si eso no es confiar y felicidad, por favor que alguien nos ayude a bajar esto que nos sucede, la emoción que nos embriaga por cada nuevo olor que sentimos, por cada sabor que reconocemos como desconocido, pero que poco a poco se ha ido internalizando en nuestra vida, por los sentires de la pieles húmedas y los abrazos interminables de cada persona que nos saluda como si fuéramos ya partes de ellos y ellas…
estro destino… si eso no es confiar y felicidad, por favor que alguien nos ayude a bajar esto que nos sucede, la emoción que nos embriaga por cada nuevo olor que sentimos, por cada sabor que reconocemos como desconocido, pero que poco a poco se ha ido internalizando en nuestra vida, por los sentires de la pieles húmedas y los abrazos interminables de cada persona que nos saluda como si fuéramos ya partes de ellos y ellas… 
Han sido siete días intensos, siete días de amor, acogida, perdón y reflexión. Incluirnos en esta cultura lamista, en pro a la inclusión social… para eso, la pega ha sido y seguirá siendo el reconocernos como el ser diverso mas evidente, reconocer que la discapacidad también es nuestra, siempre refugiándonos en el amor, las sonrisas, las palabras de nuestra gente para atrevernos cada vez mas a vivir lo diferente… soltar lo que dejamos, pero desde la contención y el compromiso de confiar y creer en nosotras y en Lamas para este gran sueño…


Son pocas las palabras para agradecer esta oportunidad de vida y crecimiento… para agradecer desde ya la apertura y humildad de las Hermanas Margarita, Victoria y Luisa, esperando la llegada de Balbi. Agradecer las comidas, consejos, necesidades y paisajes de este lugar... simplemnte agradecer por el simple hecho de ESTAR...
Ojalá podamos seguir compartiendo esto con ustedes, y puedan sentir a través de nuestros escritos e imágenes, lo que sucede cuando la simpleza de una persona de este nuestro nuevo hogar, nos ayuda a creer que la inclusión es posible, que nosotras somos parte de este proceso, que tanto los del Wayku como nosotros los mestizos, somos hijos e hijas de la misma tierra…











